Ya sabéis que hoy en día estamos controlados por la tecnología y los algoritmos te muestran lo que “creen que nos puede interesar”.  Cuando hacemos una búsqueda o visualizamos un contenido, los teléfonos recogen esa información, buscan por la red y te muestran cosas similares o con algún tipo de relación con esa búsqueda. A nosotros, nos llegan artículos de prensa sobre animales.

No hablamos de artículos de blog, como éste, de páginas especializadas en un sector, nos referimos a artículos en periódicos comerciales.

Estos artículos están escritos, en su gran mayoría, por periodistas que buscan por internet, hacen caso a consejos de parque o lo que siempre se ha hecho, además de aportar por lo que ellxs creen o piensan. En algunas ocasiones, se mencionan (de aquella manera) estudios o supuestos estudios; en otras ocasiones se escribe “según los expertos” o “los expertos recomiendan”, no saber discriminar la información, es también de muy baja profesionalidad.

Mitos leyendas y realidad

Recientemente, hemos leído un artículo sobre “las órdenes que todo cachorro debería de aprender” en un periódico de tirada nacional y supuestamente serio.

No sabemos si quien ha escrito ese artículo, vive permanentemente en un estado militar; lo que sí sabemos es que no tiene la más mínima idea de lo que es un cachorro de perro y de lo que esos consejitos absurdos que escribe perjudican al perro y a la familia con la que convive. 

No analizaremos punto por punto, porque siendo sinceros, no llegamos a leerlo por completo debido a la cantidad de incoherencias y tonterías que había escrito. Una parrafada para llegar a lo que, según quien escribió el artículo, eran los consejos perfectos para tener un cachorro equilibrado y sin problemas en un futuro. Es irrisorio, la verdad, porque todos esos consejos que daba ese profesional del periodismo, son los causantes de que los perros tengan problemas posteriores, y además problemas serios de miedos, ansiedad por separación, reactividades e incluso conductas de agresividad.

Evidentemente, ha leído algún artículo, leído algún libro, visto algún programa de Tv, haber contratado algún adiestrador que trabajaba de manera aversiva o poco amable… Y aunque sea el responsable de lo que haya escrito y de lo que cause, los profesionales caninos por los que ha sido asesorado, no usaban técnicas adecuadas.

Mitos leyendas y realidad

En otro periódico leemos: “La convivencia con un gato durante la infancia aumenta el riesgo de desarrollar esquizofrenia, según un estudio”. ¿Se puede ser más sensacionalista y absurdo? Luego ya si eso, aparece “se especula” para posteriormente decir que la causante podría ser la bacteria de la conocida toxoplasmosis; pero solo se analiza en ese estudio convivencia de felinos y humanos infantes.

Que la bacteria puede perjudicar, no lo ponemos en duda, que pueda provocar una enfermedad mental, lo desconocemos. Sin embargo, sabemos que no se puede afirmar algo tan importante y con tantos posibles causantes, analizando solo un factor, como en este caso sería la convivencia entre niños, niñas y gatos.

La higiene es fundamental y esperamos que nadie que conviva con gatos, perros, humanos, pájaros o peces, descuide la higiene ni para los animales ni para las personas.

Los bebés, cuando empiezan a poder explorar la casa, es normal que quieran probar texturas, de ahí que se lo lleven todo a la boca, ¡que somos animales joder! Necesitamos reconocer el entorno y adaptarnos a todo lo que nos rodea y una manera es mordiendo y probando cosas. Quien quiera interpretar que estamos diciendo que se les deje llevarse a la boca todo de cualquier manera, puede irse un poco a la mierda. Lo que decimos es que tenemos que ser las personas adultas las que deberíamos de supervisar y anticiparnos antes de que pueda comer o llevarse algo a la boca peligroso, tanto para perros como para niñxs.

Con objetos peligrosos, nos referimos a cristales, productos químicos, medicaciones, agujas, cables conectados, trozos pequeños que puedan causarles obstrucción intestinal…. Si es un perro de 15 Kilos, y se traga un trozo de 2 cm de un juguete, lo expulsará. Cambiarle lo que no queremos que muerda o mastique por algo que sí queramos o no nos importe que muerda, siempre va a ser mejor opción.

El motivo por el que no queramos que muerda un objeto, puede ser muy variado, desde porque no queremos que le pase nada, porque son nuestros muebles, ropa, porque tenemos recuerdos emotivos asociados a ese objeto…. Pero hay que recordar, que los objetos, son objetos y los perros, son seres vivos que sufren miedos, dolor, tristeza, ira, y ello a sentirse protegidos o en peligro.

Hay que plantearse y diferenciar a qué le ponemos precio y a qué le damos valor.

Alternativas correctas a las conductas incorrectas.

Mitos leyendas y realidad

Si un niño o niña está gateando y tiene el arenero del gato al alcance, va a ser inevitable que quiera acercarse y coger esa cosa cilíndrica y oscura. Es normal que después de aplastarla o intentar aplastarla, esas manos vayan a la boca. También entra dentro de lo normal, que se quiera meter la mierda del gato a la boca, probar texturas y sabores. Todo lo que viene después suele ser una retaila de gilipolleces como decirle al bebé; “¡No!” “eso caca” y darle golpes en la mano…. Por muy humanos que sean, aún no conocen las palabras, su significado ni están preparadxs para semejante sermón. Por cierto, ¿qué tal llevan esos padres y madres cuando el jefe les sermonea igual que hacen ellxs con sus hijxs? Y eso que son adultos y con capacidad de razonar. Pues los perros aún entienden menos las frases y significados de las personas, porque una cosa es que tengan asociadas palabras a acciones a realizar, y otra cosa es que el perro entienda que si muerde el cable se va a electrocutar.

Mitos leyendas y realidad

Lo que pueden perjudicar y perjudican éstos y otros artículos parecidos es para llevarse las manos a la cabeza. Crear miedos hacia una posible enfermedad mental por tener gato, ordenar y meter miedo al perro desde que es cachorro, es hacer que gatos y perros terminen abandonados, maltratados y/o sacrificados. Estos artículos sin fundamento, crean problemas a las familias con las que conviven.

Hay que ser muy selectivos a la hora de leer en internet y sobre todo, hay que seleccionar mucho, mucho lo que viene de fuentes fiables y lo que se ha escrito “porque se ha hecho toda la vida”, en este apartado podemos incluir gente que se dedica al mundo animal desde hace años y sigue usando técnicas de creación de miedo y dolor a los perros o gatos.

La falta de profesionalidad, está en todos los sectores, no hay ninguna duda, (mecánicos, abogadas, médicas, enfermeros, periodistas, adiestradores, veterinarias, profesores particulares y profesoras de colegios e institutos…); pero que en medios supuestamente serios de información, se publiquen opiniones subjetivas, hablando de perros y gatos como si fuesen ordenadores a los que programar para que se comporten como queramos, sin entender las verdaderas necesidades de esos animales, o la realidad de todo lo que puede influir en la aparición de enfermedades mentales a la larga, es entre triste y patético.

Por cierto, aún no se sabe como afectará tanto uso de pantallas como móviles, ordenadores y tablets a largo plazo; a corto plazo sí se están viendo problemas cognitivos, de adicciones, desarrollo incorrecto del cortex frontal,  y no vemos poner tanta alarma, más bien, vemos que cada vez se incita más a usar pantallas, redes sociales, juegos, plataformas digitales….